Hay que admitirlo: los que crecimos viendo a Roberto Carlos, quisimos pegarle como él. Ya fuera en el recreo o en las cascaritas callejeras, intentábamos hacer que el balón agarrara un efecto de "tres dedos" como el de su gol a Francia.

Por eso, para recordar los viejos tiempos, aquí les dejamos la clave para disparar como él.