Sí, es verdad, la novedosa Liga MX Femenil ha traído consigo un cúmulo de sensasiones que detonan la euforia de miles y miles de aficionados que estaban ansiosos por ver cristalizado el sueño de cientos de miles mujeres mexicanas que encuentran en el balón, un elemento indispensable en su vida cotidiana para su desarrollo personal, además del colectivo. Sin embargo, es como cuando uno disfruta su platillo favorito y no se detiene a pensar todo lo que su elaboración conlleva.

La rapidez del juego, en ocasiones nos juega una mala pasada en sentido de no detenernos a pensar todo lo que han tenido que sacrificar las jóvenes futbolistas que minuto a minuto dejan la vida en el campo con la atenuante de no sólo buscar un resultado futbolísitico positivo, sino de anotarse el gol de caer en el gusto de los fanáticos. Eso, es verdaderamente complejo.

La arriesgada apuesta de la Federación Mexicana de Futbol, impulsada por la Liga MX, ha resultado fantástica. Perfectible, pero muy loable. La infraestructura que sustenta el proyecto, es prácticamente ajena a los grandes patrocinios de manera externa. Cada club hace lo que puede, con lo que tiene. Aún así, el soporte de este campeonato encontró alivio en la extraordinaria respuesta de la afición, que por fin fue escuchada y atendida.

Una de las principales dudas, en principio, fue el interés que podría despertar. Esto sin saber que más adelante, eso mismo sería la base más sólida del proyecto. Tambien es verdaderamente válido y justo, reconocer la tarea de los 16 clubes participantes, que con mucha fe y determinación dieron la seriedad que la valentía e ilusión de las jugadoras requería.

Cada una de las aristas del proyecto, representa la unión que da sentido a cada jugada que hemos podido ver fecha tras fecha. Sin alguna de ellas, no se podría entender el rotundo éxito colectivo. Sí, todo puede pulirse y perfeccionarse, pero en definitiva, nos han dado una lección genuina de cómo luchar por un sueño y luego hacerlo realidad.

Cada vez que veamos este hermoso juego, interpretado por las jugadoras de la Liga MX Femenil, pensemos en todo lo que está detrás. En ocasiones, tiene el mismo valor o más, que el gol mismo. Hasta la próxima.