Cuando el fenómeno ONVI interrumpió un partido de futbol…

Publicado el día 16 de Septiembre del 2017, Por Eduardo Uribe

Cuando se trata de un rectágulo verda, dividido en dos (uno para cada bando), en el que se pueden observar dos porterías del mismo tamaño, mismas que componen parte del área de cada equipo, se nos puede venir a la mente cualquier cosa. Desde el sutil movimiento con el balón del mejor jugador del planeta, una grada efervescente llena de pasión o un árbitro medio confundido y rebasado por la velocidad actual del juego. Sin embargo, en esta ocasión, les presentaremos una historia tremendamente peculiar, en la que lo increíble no será un gol, precisamente.

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Cuando se trata de un rectágulo verda, dividido en dos (uno para cada bando), en el que se pueden observar dos porterías del mismo tamaño, mismas que componen parte del área de cada equipo, se nos puede venir a la mente cualquier cosa. Desde el sutil movimiento con el balón del mejor jugador del planeta, una grada efervescente llena de pasión o un árbitro medio confundido y rebasado por la velocidad actual del juego. Sin embargo, en esta ocasión, les presentaremos una historia tremendamente peculiar, en la que lo increíble no será un gol, precisamente. Para ello, hace falta situarse en la época de los 50's, 27 de octubre de 1954, para ser exactos. El lugar, un recinto muy tradicional del fútbol italiano: Estadio Comunale de Florencia. En aquél tiempo, previo al inicio del la Serie A, se disputaban algunos torneos de pretemporada para que los clubes llegaran en un ritmo a la competencia. Fue ahí en donde el Florencia vs. Pistoiese (de la cuarta división nacional).Aparentemente, el partido que tenía mucho que ofrecer en cuestión de acciones de tal relevancia, que pudieran trascender y quedar grabadas en el recuerdo de ese numeroso sector de fanáticos que se dieron cita en el actualmente llamada Artemio Franchi, pero ocurrió todo lo contrario. ¿Se lo imaginan?