Puede ser que no lo recuerden, pero luego del Mundial Sub-20 que se disputó en Colombia, allá por el año de 2011, en el que México terminó en la tercera posición, una joven promesa de nuestro fútbol llamó la atención de los visores de uno de los clubes más poderosos de Europa, el Chelsea inglés.

 

Ulises Dávila Plascencia tuvo una destacada participación en el frente de ataque del conjunto mexicano, por lo que los dirigentes del club europeo no dudaron en ir por él. En ese entonces, el jugador del Club Deportivo Guadalajara intentaba hacerse de un lugar en el primer equipo y daba sensaciones de tener un potencial interesante de cara al futuro, y con la confirmación del interés del Chelsea en sus servicios, no había dudas.

 

Finalizada la competencia en Colombia, an agosto de 2011, el trato se consumó. Jorge Vergara completó la venta del futbolista originario de Guadalajara y a partir de ahí, su andar por el Viejo Continente comenzó. 

 

Sólo unos días después de su llegada a Londres, Dávila fue cedido al Vitesse de Holanda, club en donde alcanzó la titularidad en los primeros partidos, pero posteriormente fue relegado al banco.

 

Posteriormente, fue enviado al Sabadell de la Segunda División de España, en donde pudo mostrarse de mejor forma. Después, una buena temporada con el Córdoba (de la misma categoría), ayudó al equipo a conseguir el ascenso a la primera división, pero no pudo saborear del todo el éxito conseguido, puesto que fue cedido al Tenerife un año.

 

Su última escala en el fútbol de Europa fue en Portugal, específicamente con el Vitória Setúbal, club en el que no consiguió marcar y disputó 18 partidos, para de una vez por todas, recalar de vuelta en la Liga MX con Santos Laguna, a finales del año 2015.