Explicar la debacle de una de las selecciones con mayor historia y tradición en el continente y el mundo, podría parecer un ejercicio tremendamente complejo, debido a las múltiples causas que infieren en la situación actual del combino argentino, que se encuentra colgado de la lámpara, para arañar el puesto de reclasificación en la eliminatoria de CONMEBOL. Una verdadera locura.

 

Tras un par de igualadas ante la poderosa selección de Uruguay y la débil Venezuela (como local), Argentina se metió en un embrollo muy serio. Los diarios locales denotan la tensión e incluso hasta el miedo que existe con la posibilidad que su equipo no consiga una victoria ante la oncena peruana, que de la mano de Ricardo Gareca, se encuentra en zona válida para un cupo a Rusia 2018.

 

Un partido complicadísimo el que le viene a los dirigidos por Jorge Sampaoli, que desde su llegada al banquillo pampero, no la ha pasado nada bien. ¿Por qué si el conjunto argentino posee tanta calidad individual, principalmente de medio campo hacia adelante, no consigue marcar diferencia ni en casa?

 

Posibles razones, muchas. Jugadores, entrenadores, directivos… Messi, en fin. Sin embargo, todo culebrón tiene un inicio turbulento y desde nuestra óptica, la mayor responsabilidad recae en el tema directivo. ¿Por qué?, como un efecto dominó, las decisiones erróneas van generando una cadena de defectos que afectan directamente al objetivo (por llamarle de alguna manera), porque en Argentina el hecho de estar en una Copa del Mundo, se da por sentado antes de la eliminatoria.

 

Quizá ahí radique el cáncer que hoy se propaga en el seleccionado argentino, que al día de hoy, parece haber provocado un daño colateral brutal en los cimientos de esa estructura futbolística que hoy se muestra temerosa con su realidad. Sí, jugadores vienen y van, convocados por Martino, Bauza o Sampaoli. En su mayoría, de renombre y reconocimiento a nivel mundial. Pero, ¿quién puso, cambió y quitó entrenadores de la no muy lejana Copa del Mundo de Brasil a la fecha?

 

Después, ya con un técnico u el otro, ¿quién pensó en armar un "equipo", más allá de armarle un equipo a Lionel?, por último, ¿quién en su sano juicio cree que en la actualidad, un chico formado prácticamente en la totalidad fuera de su país natal, puede cargarse un equipo al hombro como en antaño para llevarlo sin contratiempos a un Mundial?

 

Pareciera como si las bases de un monumental rascacielos fueran un par de varitas sin uniformidad, que están destinadas a colapsar cuando sientan todo el peso de la materia prima rígida y de acabados elegantes, pero que en definitiva, sin la estructura adecuada, no son capaces de mantenerse de pie, para ser admirados por el colectivo. 

 

Ustedes decidan, pero entre que es una cosa u la otra, un país futbolero por excelencia vive un proceso duro, al ver como su lugar en la Copa del Mundo corre un verdadero riesgo, lo cual, sería una tragedia nacional.