Eran momentos claves en el duelo entre Leicester City y Sevilla, en los octavos de final de la Champions Legue. La escuadra inglesa estaba ganando 2-0 y cuando todo parecía que el Sevilla se iba a ir con todo al frente para conseguir los goles del pase a la siguiente ronda, apareció el controvertido Samir Nasri y ahí acabó todo para el equipo español.

Y es que el francés le tiró un cabezazo a Jamie Vardy, y de inmediato el árbitro le sacó la tarjeta roja, dejando al Sevilla con diez hombres. Todo esto fue aprovechado por los locales quienes le bajaron el ritmo al partido y cortaron de tajo una posible reacción del equipo de Sampaoli.